miércoles, 1 de abril de 2009

Sobre el hombre que no pudo cantar

Mein lieber Schatz, bist du aus Spanien...
Ellos eran los Comedian Harmonists, el sexteto vocal más famoso de Alemania durante la bella Weimarer Republik. Sus éxitos fueron constantes a lo largo de toda su carrera en los teatros y cabarets berlineses. Versionaron todas las canciones populares de la época, divertieron a todo el mundo con sus ingeniosas actuaciones y se pelearon todo lo que pudieron para llevarse los aplausos de un público que sólo los supo adorar. En este tema interpretan un tema a la española siempre desde los tópicos que se destilaban en la época antes de que los artistas del régimen fueran invitaods a los estudios de la UFA dependientes del Ministerio de Goebbels. El espírito alegre de los Comedian es uno de los muchos discos que el protagonista de la obra 1937 lleva consigo en su maleta cuando vuelve a Barcelona coincidiendo con la preparación de las olimpiadas obreras que tenían que terminarían por suspenderse con el estallido de la guerra civil. Especial cariño tiene por este tema, porque le recuerda a una de sus distintas historias de amor en Berlín antes de que el clima asfixiante del naciente nacionalsocialismo lo alentara a volver a casa casi a la fuerza. Una vez en su patria intentaría montar el cabaret dels xinesos, en pleno Paralel de Barcelona como un crisol de sus experiencias en la alocada capital germana. Pese al predecible fracaso inicial logra que su teatro se haga conocido para convertirse en el actor de cabaret más importante de su generación aprovechándose de la convulsa coyuntura de la guerra, donde anarquistas, británicos, industriales, republicanos, estalinistas y miembros de una amalgama de partidos políticos cada vez más radicalizados libran la peor de las batallas en un campo de vicio que sólo él podía ofrecer al mejor postor.