jueves 17 de diciembre de 2009
miércoles 16 de diciembre de 2009

Otra noche cerrada y sigo escribiendo pese haber pasado el día y la tarde enfermo. La obra seguirá adelante conmigo o sin mí, pero la voy a terminar en el plazo acordado. Mi socia la griega me ha llamado para decirme que está enferma y que mañana coge el avión para que la vean, así que en principio me toca poner la música solo este jueves por la noche antes de largarme para Barcelona, pero la verdad es que no me veo con fuerzas, por lo que he llamado a la Rata para que me eche una mano, porque estoy que no me aguanto en pie. Me he implicado todo lo posible en esta obra y el resultado va a ser menor a aquello que tenía previsto, pero sin duda será un trabajo con cara y ojos y de principio a final. Por desgracia no puedo poner ni la mitad de las cosas que me gustaría explicar y tengo como norma el hecho de que 1937 debe ser viable, es decir que está concebido para ser llevado a escena y no puede aburrir ni cansar. Gente de todo tipo tiene que ser capaz de sentarse, entender la historia y salir contenta. El resto son ganas de llamar la atención. Para filosofadas existe un género llamado novela. Escribir para las tablas es otra cosa y no tampoco es tan fácil. 
En teoría el buen autor debe dejar agujeros para que un director pueda aportar algo a la representación, por lo que no puede estipularse todo y hacer un texto cerrado y sin márgenes, que es la eterna tentación porque al fin y al cabo nos limitamos a reproducir aquello que visualizamos en nuestra cabeza. En cuanto a la inspiración, ya lo he dicho otras veces: las historias ya aparecen insinuadas en las letras de las canciones de los discos que he comprado en tiendas de anticuario aquí en Berlín Este, en las postales de época que tengo pegadas en la pared de mi habitación haciéndome compañía y en los espectáculos de burlesque a los que he podido asistir. En cuanto a la técnica escrita, sigo el patrón del esperpento dado por Valle Inclán, pero trasladado a la cultura catalana, que es donde transcurre la acción de la obra. Pese a que la historia empiece cronológicamente en la agonía de la República de Weimar y en ese Berlín que se estaba empezando a transformar en Germania, me he visto obligado a tratar sólo la parte barcelonesa, que es posterior: la guerra de teatros en el Paral·lel y los hechos de mayo del 37.
Estos días están saliendo cosas pensadas todo este último año, casi inconscientemente. Todas esas ideas que habían aparecido fugaces y no pude apuntar vuelven a brotar con fuerza y la cabeza, pese a que el cuerpo diga basta, sigue trabajando. Esta tarde he soñado con escenas de la obra. Estaba yo hablándolo con un público de gente vieja preguntándoles qué les parecían los cambios y ellos como si trataran de recordar su adolescencia me corregían o lo encontraban divertido o me decían, es mejor verlo así que como verdaderamente fue, muchas gracias.

En los años 70 y después de haber visto el musical de "Cabaret", Bowie quiso hablar con el autor del libro en el cual la historia se basaba, el señor Christopher Isherwood, para decirle entusiasmado que no sólo le había encantado la historia, sino también que le hubiera gustado vivir aquella época y que lo que más ilusión le haría era conocer el viejo Berlin, cosa que al final acabaría haciendo. Isherwood , en aquella época ya un señor mayor pero todavía muy pícaro, le contestó con esa flema tan típicamente británica: "Señor Bowie, recuerde que yo sólo soy un cuentacuentos." 
martes 15 de diciembre de 2009
Bueno, son las diez y media de la mañana y llevo toda la noche escribiendo. El plazo se acaba y saco fuerzas de donde puedo. Miro más fotos y algunas rompen el corazón, sobre todo donde salen niños. Ésta es una de un niño madrileño hablando para Radio Barcelona sobre el horror que se está viviendo en Madrid.
Niños muertos en los bombardeos sobre la capital.

La infancia en el bando nacional.
Los datos son escalofriantes. Pese a la guerra, la República española siguió desarrollando su moderno programa de educación, cosa prácticamente inexistente en el bando nacional, puesto que se devolvió la poca enseñanza que se impartió a la Iglesia Católica. Hay que tener en cuenta que en ese momento, el 75% de la población seguía siendo analfabeta. Fueron precisamente durante los años de contienda cuando en la zona republicana se imprimieron más libros que en ningún otro momento de la historia de España. En 1937 la República celebraba su sexto aniversario. En la actualidad hay gobiernos autonómicos que en dos legislaturas no realizan ningún progreso en materia de educación, un departamento famoso por ser donde toda socialdemocracia siempre va a gastar más dinero junto al de sanidad,pero donde precisamente hay que hablar de todo lo contrario a lo que podríamos considerar éxitos.
Esta era la plaza Cataluña en el 36. Es una de las muchas fotos tomadas en las que podemos intentar hacernos una idea de lo que fue el aplastamiento de la sublevación militar. Quizás con el tiempo, que lo trivializa todo, no seamos capaces de compender todo el horror que se encierra en esa imagen, pero para los que conocemos y hemos pasado por ahí muchas veces, por ser el punto neurálgico de la capital catalana, la foto sobrecoge por su crudeza. Verdaderamente se hace difícil imaginar que algo tan terrible ocurriera en ese sitio, así como tantos hechos se produjeron en zonas emblemáticas de la geografía española. Esos abuelos que hoy en día mueren sin acordarse de nada en esas hueveras llamadas asilos, sin embargo y para su desgracia lo conocieron, y muchos incluso participaron activamente, ya fuera en un bando o en el otro. Lo que hoy en día tenemos es culpa y gracias de aquello, porque si hay algo innegable es nuestra condición de herederos de todo eso.A lo largo de todo este último mes he vuelto a leer intensamente sobre este tema que a tanta gente le gustaría dar carpetazo, pero creo que nunca en España, donde interesaba mirar más para adelante que para atrás, se ha hablado honestamente de lo ocurrido, por falta de interés por parte de algunos colectivos, por olvido intencionado por parte de otros y porque la tercera generación sólo ha sido capaz de verlo como algo bastante ajeno visto que considera que a ella le queda ya lejano. Lo que sí está muy claro es que atrocidades se produjeron en ambos bandos, como en toda guerra civil que se precie, y la española se excedió mucho. Europa quiso no verlo y taparse los oídos y más tarde sufriría en propias carnes un nivel de devastación que se había estado ensayando en tierras ibéricas. Si queréis mi conclusión a tanta lectura y tanto estudio, el país que tenía la clave de todo en el 36 y en el 37 y que arruinó las posibilidades de la República, no fue ni Alemania, ni Italia, ni Portugal. Tampoco la Unión Soviética, la cual tiene un peso de culpa extraordinario que se le quitó de encima por culpa del carácter reaccionario de los partidos comunistas del continente. Pero la clave de todo la tuvo desde el principio el famoso Comité de no intervención, que puso entre las cuerdas a la república bloqueándola e impidiéndole recibir apoyo mientras que por otro bando permitía a Alemania e Italia auxiliar a las tropas rebeldes. El país que pudo cambiar algo y que en cambio siguió promoviendo el aislamiento internacional de la Segunda República y el favorecimiento al bando fascista sabiéndolo todo fue Inglaterra. Incluso rechazó las pruebas enviadas por Madrid denunciando la infracción por parte del eje Berlín-Roma con lo estipulado en el Pacto de no intervención alegando que las prebas sólo podía presentarlas un país que fuera miembro del mismo pacto. Sucesos como los bombardeos sobre Guernica fueron tan espectaculares, que la prensa de todos estos países llegó a decir que habían sido los republicanos los que habían destrozado su propia ciudad. Además y ahí está todo, hay que tener en cuenta que hubo una empresa que se benefició extraordinariamente proporcionando combustible al bando nacional, el cual se financió a través de créditos y de las aportaciones alemanas, muchas veces financiadas a su vez a través de créditos. Esa empresa fue la Texas Oil Company. Por favor, no miréis a quién pertenecía. Inglaterra y Estados Unidos sacaron una gran tajada de todo. Franco no hubiera ganado nunca sin el apoyo de Hitler, de Mussolini y de Chamberlain. La Unión Soviética se beneficiaría de la situación del bando republicano alegando que no pensaba hacer menos de lo que directamente Alemania e Italia hacían con el consentimiento de los demás miembros del Pacto, exprimiendo la República como una naranja hasta volverla roja y espachurrada, pero no le interesaba demasiado que aquella ganara tampoco el conflicto, pero por lo que he leído, no creo tampoco que hubiera podido hacerlo. Sí que pudo prepararse mejor porque contó con un aumento de poder adquisitivo.
El famoso oro de Moscú no era precisamente poco.
Para los que no lo sepan, en aquella época España era la cuarta reserva de oro mundial.
Así que no era una guerra tonta. Los que dijeron que la ganaron tuvieron que estar años pagando deudas astronómicas.
Arruinaron a un país y arrastraron con ello a unas cuantas generaciones.
domingo 13 de diciembre de 2009
Introito
"Comeremos centeno pero seguimos siendo nosotros en la estrechez de las bambalinas. Encendamos las candilejas de 1937 para contentaros, querido público, contándoos qué es la ilusión que todavía pedís hambrientos desde las mesas. Tras correr el velo las sombras chinas os dibujan las conversaciones bajo nuestras sábanas, menos limpias que aquellas bajo las cuales duermen vuestras para siempre castas esposas. Miradlo así porque es como nos gusta. Habéis aplaudido la subversión de vuestro orden y al final os sometéis como perros a aquello que denigrábais. Vosotros sois los grandes comediantes del día mientras que nosotros actuamos en el también falso imperio de la noche. Y la noche es nuestra. Coged sitio, por favor. Las chicas están llegando."viernes 11 de diciembre de 2009
Y las rosas de la electricidad se abren aún en mi memoria
Tengo que felicitarte. Tus compañeros están todos muy contentos. Todos quieren trabajar contigo. ¿Tomas algo? Al cabo de media hora vuelvo a casa y me voy al Intersoup a ver como Gunnar empieza a poner los discos que le han llegado este mediodía por correo. Veo a mi compañero de piso bastante nervioso detrás de los altavoces, moviéndose de un lado para otro con unos auriculares que le abultan el doble de la cabeza. El sitio está que no cabe de gente y las camareras no dan a basto de servir cervezas de medio litro a gente cuadrada que berrea en lugar de pedir. Me quedo un rato viendo como Gunnar espavila y deja de sudar la gota gorda. Me espera un montón de avena y centeno en casa. No es que tenga mucha hambre pero no me lo paso bien y algo voy a tener que comer si quiero pasarme la noche escribiendo. Knut ya me dijo que me estaba volviendo muy cool comiendo esos mejunges de modelos gays o eremitas visionarios. Tengo de nuevo a Gary Numan diciéndome pasa de todo tío, mata a Newton y crea un nuevo canon, piensa en tu arte y lo demás que no importe. Eso almenos es lo que siento al escuchar las canciones del compact. La habitación es un búnker como todos los que hay enterrados en Mitte, una estructura para uno mismo. He celebrado mi año ahí dentro con los otros dos ocupantes de la vivienda y ha estado bien. Ambos me han deseado toda la suerte del mundo con 1937 y ya me han dicho que se lo pasan muy bien cuando me ven escribiendo a las nueve de la mañana en mi otra dimensión la mar de entretenido con todas esas cosas. En cuanto les expliqué de qué iba la obra ya me contestaron que menuda historia y que suerte. Si hace falta enviaré a Barcelona a todas las reinas del burlesque para que lleven el espítitu corrupto de Weimar a la Barcelona que en su día hizo palidecer Montmartre. Entre nubes de humos me parece vislumbrar todo ese mundo sórdido que sin embargo buscaba entretener a una sociedad que aceptaba ser criticada con tal de no dejar de estar entretenida.
Tú no lo verás así, pero a mí me gusta la gente que desprende un aura. Tienen algo que contar y sale desde lo más profundo de su ser. Yo tengo que crear tanto los puentes del Cocito como los que se elevan hasta Asgard.
Yo no creo en estas cosas.
Normal, tú quieres ser policía. Los policías sólo creen en el orden y ellos ya son el orden. No creo que necesiten nada más. Me gusta lo que dijo Sun Tzu, que pese a llevar muerto más de veinticinco siglos ya dijo en su día que en el fondo no le importó lo que una persona deba o no creer, pero sí que dijo en lo que no se debía creer. Ya dejó muy claro que nunca adores las armas por muy bellas que sean. Y él fue el que escribió el mejor tratado militar de todos los tiempos, incluso mejor que el de Maquiavelo. Pienso en lunáticos como Elvis o Phil Spector, que tenían auténticas colecciones y una vida afectiva bastante pobre, con lo que a medida que iban teniendo más se fueron hundiendo mentalmente. O pienso en todos esos que les encanta como si fueran una prolongación imposible de su pobre pene, condenándose a una niñez peligrosa. Jugar a los médicos todavía es preferible que a los policías. Al igual que las pintadas en el París del 68, apuesto por abrir más bibliotecas y hacer menos polideportivos. En cuanto a las personas gordas, a veces hace falta una enorme coraza para poder albergar un enorme corazón y tantos kilos de humanidad. Otros tenemos que meterle piedras en los bolsillos para que el viento no se nos lleve, mira tú qué bonito, porque nos quedamos en un estúpido esqueleto apagado hasta que un día recobramos las ganas de sentirnos vivos y decidimos volver a aprender a querernos.
Donde hay aura hay vida. No hay que creer en ello. Sólo saber qué es aquello en lo que uno cree en cada momento.
De qué te quejas? A muchos les gustaría estar aquí.
Mi compañero de piso me pregunta si quiero tomarme un café con él y hacer unos cigarrillos. Lo dice como si estuviéramos en la cárcel o algo. El caso es que creo que lo mejor es poner a Gary Numan y coger fuerzas para la larga noche en la que espero darle la forma definitiva a mi obra de teatro.
Y sí, si a algunos les sonaba el tema, es la versión original de una de las obras maestras de Trent Reznor en su época "The Fragile". Como siempre esos sonidos que me recuerdan a los aviones que hasta hace poco surcaban el cielo de la ciudad. Recibo un mensaje de mi otro jefe, el del Mokum, preguntándome si quiero trabajar más en enero. Y no diré que no.
jueves 10 de diciembre de 2009

Me despierto a las ocho de la noche. Buen momento para empezar el día. El Dr. está preparándose un café con cara de trauma: le toca estudiar varios informes y tengo a Einstürzende Neubaten sonando a todo trapo, lo que le deprime todavía más.-Podrías bajar el volumen, por favor?
-Claro.
-Lo siento pero es que vengo de la cárcel. Tenías razón, el nuevo trabajo es muy chungo.
-Os quejábais de las guardias en el Krisendienst pero ya habéis visto. Doctor, ya os lo dije, en esta vida no regalan nada. Cuando os pagan mejor es porque hay mucha más mierda. Pero ahora almenos conocéis gente interesante.
- Oh, eso está claro, mi trabajo sería perfecto para ti. Si necesitas inspiración deberías venir un día conmigo. Me han contado cada historia que es para hacer un libro.
- Faltará que sea verdad.
- Tengo los informes.
-Podría echarle un ojo.
- Eso es confidencial.
-Venga, va. Hagamos ver que os lo habéis dejado encima de la mesa y que yo he pasado casualmente por ahí. Así lo hacíamos en la Administración Pública.
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