domingo, 31 de mayo de 2009

"We don't believe in credibility,
because we know that we're fucking incredible."

Y lo somos.
Llevo demasiados días seguidos viviendo para trabajar. Pero por mucho que anule y todos esos dramas existencialistas, me pregunto qué tiene eso de malo en una época donde nadie puede hacerlo. La explotación como privilegio no cabe en mi mente como concepto ni en la de cualquier otro con un mínimo de sentido común, pero el clima de recesión nos hace sentir orgullosamente engañados. Alemania ya anunció que paraba la locomotora europea. Francia ha hecho lo mismo y el milagro irlandés se ha desvanecido tras estallar su burbuja inmobiliaria. No éramos los únicos. Basta coger un periódico y leer entre líneas. Ahí te lo encuentras todo. El hambre cambia el arte. ¿Cómo si no se entiende a Rubens o a los libros de Rabelais? Qué importancia tendría la figura universal del pícaro si no fuera por los estómagos llanos?He leído incluso que los cines vuelven a llenar. El escapismo está garantizado. Es tanto el estiércol que alguna vez tocará mirar a otro lado y encontrar algo que nos guste. Si me preguntan qué he hecho estos días no puedo dar demasiadas respuestas. Prácticamente no me acuerdo porque era todo bastante parecido. Mi vida se concentra alrededor de una isla de casas. Ahí lo tengo todo pero porque tampoco puedo permitirme muchísimo más. El resto lo pone la imaginación.