sábado, 5 de septiembre de 2009

Todo es extraño, como en las historias del Satyricon. A veces el paisaje lo ha dibujado Chirico y en ocasiones no te das cuenta de y las casualidades juegan en tu contra.
Sábado por la mañana, despierto encontrando mensajes, perdidas, y vuelvo a tener fiebre.
Y ahora hay que volver al trabajo. La pausa fue corta y amarga.