lunes, 19 de octubre de 2009

- Si te vas a Polonia deberías ver Auschwitz.
- Jaque mate.
- Espera, de dónde viene esa reina.
- De ahí. La tenía ahí y la he movido a ahí.
- No, no, la reina no estaba ahí.
- ¿Gunnar, tú las has visto, no? Dile donde coño estaba la reina.
- Emm... I’m sorry man... but...
- Esta partida no vale.
- Ya empezamos.
Esa fue la pausa del trabajo. Mi reloj marca las ocho y media de la mañana. Llevaba ahí desde las seis y de la tarde y sin embargo tengo mejor aspecto. Es la primera vez en siglos que vuelvo a verme el blanco de los ojos, todavía no cristalinos, pero mucho más cerca de ello. Llego a casa con el dinero, el vil dinero, y lo escondo junto al resto de la caja de resistencia para lo que no me traiga el porvenir. Se ha hecho de día casi sin darme cuenta y se hará de noche aún más pronto.