martes, 27 de enero de 2009

Siete oportunidades


Un amable recordatorio al candido Maquinista de la General. El gran Pamplinas. Con la llegada del sonoro, el gran Pamplinas presencio el crepusculo de los dioses. Alcoholizado drante mas de diez anyos, el hombre de la Cara de Palo sobrevivio al terrible Hollywood arrancando ovaciones a las candilejas de Chaplin, deslumbrando en la Vuelta al Mundo con David Niven y Mario Moreno y habiendonos dejados escritos algunos de los mejores momentos de los hermanos Marx una noche en la opera. El mas memorable actor americano nunca quiso sonreir, pero nos hizo reir como pocos sin apenas inmutarse. Un milagro como el mismo cine, el cual es mas que arte gracias a miradas que nos dicen que hay cosas que son para siempre, como Buster Keaton.