viernes, 2 de enero de 2009

Hurt

Una vez y no hace tanto de eso, Iris y yo coincidimos en una conversación en mitad de la madrugada: Le estuve explicando que en Berlin redescubrí la figura de este hombre que llego a tener una de las carreras musicales mas interesantes a loo largo de cinco decadas. De esta forma me ha acompañado durante muchas comidas, a traves de la sintonía de la radio o volviendo al piso con las bolsas de la compra. Digamos que forma parte de mi intento de normalidad en mitad de algo enorme. Curiosamente Iris dijo que conocía a mucha gente que lloraba tantísimo con este video. Y no es para menos. Es posible que algunos se queden con la otra lectura, pero cuando ves que un maniático como Trent Reznor se queda con la boca abierta al darse cuenta de que un viejo versionaba de esa manera su canción, la cosa va en serio. Cuando ves que Trent también llora y confiesa que nunca más podrá volver a interpretar su propio tema porque Cash lo ha llevado más allá de lo que él hubiera podido hacer, entonces ya sabemos que estamos ante un pedazo de historia de la música y quizás tamibén de nuestra propia historia. Se puede hacer arte incluso durante el ocaso.


Puro y divino como esa ciudad que tanto extraño y que necesito seguir viviendo aunque la realidad esté compuesta sólo de fragmentos, de las fotos que desechamos y un día se te presentan con toda claridad. Seguiremos libando en banquetes putrefactos. Aceptando lo que somos, a nuestra salud y por lo poco que nos quede.