lunes, 29 de marzo de 2010

Debo confesar que no me gustan los jóvenes. Quizás porque tengo la suerte de dejar de serlo o porque todos aquellos que dispongan de las libras de sus progenitores no van a gozar de mi poca simpatía. Detesto además a la gente de poca ralea que se engaña fingiendo alta alcurnia, porque un caballero de verdad jamás apura las bebidas ni espera a que le devuelvan diez céntimos con el que los caídos en desgracia pagamos el alquiler. Como dijo Torres Villarroel, soy el escritor más pobre y desgraciado de la tierra. Y si a una dama le dices que es bella no creerá que te refieras a ella aunque hayáis pasado cien noches, si a un señor le dedicas una injuria esperará con placer a que mueras de hambre, para pasar después por encima tuyo con su carroza con estatuas de ángeles pintados con pan de oro y finalmente divertirás a los que merecen ser burlados, decepcionarás a los pocos que creyeron en ti, vaciarás las mesas de los amigos y llenarás el pasillo con deudores golpeando a la puerta. Esa es la suerte de los que bajo los auspicios de la honestidad se casan con las letras para pasar la luna de miel en el monte calvario.

Tú me dejas solo para que piense en ti porque crees que el amor es más fuerte que el odio, y tu en cambio partiste al Hades amándome, diciéndome que nadie me querría más que tu y quizás tuviste razón, tu en cambio me reprochas que prefiera la compañía de una botella que tus dolores de cabeza, y tú no sabes lo que quieres y te gustaría que tampoco yo tuviera las cosas tan claras. Tú bajas a la calle a buscarme cuando tu cama está vacía, y tú quieres que sea perfecto para que te envidien tus amigas, con lo que te recomiendo que te acuestes con ellas, a ti te encanta mi popularidad, que yo llamaría notoria, y a ti mi mala reputación, tan difícil de mantener como la buena, a ti en cambio te gusta decirme siempre que estoy fatal para cuidarme y no dejarme ni cruzar la puerta, y tú me quieres en una vitrina para tenerme ahí, pero no vas a hacer nada y no vas a dejar tampoco que las otras lo hagan con lo que me recomiendas la emasculación.

Y sigo con los que creen que son mis amigos.
Tu vas conmigo porque sabes que no me gusta beber solo y apenas puedes pagarte una copa, a ti sólo te voy a ver si estoy sentado con un grupo de chicas y vas a aparecer sonriendo como un perro al que le daría puntapies, pero suelo tardar en limpiarme los zapatos. Tu me ayudaste, yo te ayudé el doble para que no me molestaras más y tú, buen amigo, eres un tipo divertido pero jamás te confiaría ningún asunto y mucho menos te presentaría a mi hermana, en cuanto a ti, siempre estás lejos llevando una vida mejor que yo y a ti, tu mujer te dice "no me gusta que quedes con él, porque es un tipo extraño", a vos sólo os leo en las cartas que uso de posavasos y tu me has clavado dos cuchillos en la espalda, uno porque te gustaba la misma que a mí, el otro porque te gustaría ocupar mi puesto aunque te diga que deberías leer algo sobre la espada de Damocles. Tu me odias y tu nunca has tenido amigos. En cuanto a vosotros me véis como un rival. En cuanto a ti, a ti te gustan los hombres, a mi no, tu eres una buena persona, pero me acostaría con tu novia, con la tuya también y con la tuya por desgracia ya lo hice. En cuanto a ti, no sé de donde has sacado que soy tu amigo.

Esta semana no la voy a dedicar a nada interesante: me toca trabajar con la gorda, meteré música en un sitio nuevo y llega un chico a ocupar la habitación del Doctor. El Dector se ha largado esta mañana a Guatemala y va a estar un mes en los basureros de la ciudad haciéndole entrevistas a la gente que vive ahí y esas cosas de su tesis. He trabajado toda la noche y después me he ido con él al aeropuerto. La verdad es que me dio pena, porque es un buen tipo y se le va a echar de menos. En cuanto a Gunnar se marcha también a Islandia para pasar la semana con la familia, así que dejan la anarquía de esta casa para dejarla convertida en un desierto.

En cuanto al premio literario? Lo he perdido, por lo que voy a tomarme un café conmigo mismo. Espero empezar a escribir alge mejor dentro de muy poco.

viernes, 26 de marzo de 2010

martes, 23 de marzo de 2010


Otro día más de trabajo. En cuanto salga, a coger la maleta y para Leipzig. Serán dos días de escritura furiosa en el cuaderno que me compre en el camino. Hay demasiado que vomitar.
Tengo 31 años, pero la gente dice que parezco un enfermo. Tengo la piel tan blanca que se pueden ven las venas azuladas, extrañas manchas por todo el cuerpo y una paranoia creciente.
- Quiero irme contigo.
- No. Me voy solo... Y con Smoboda.

domingo, 21 de marzo de 2010


Volviendo del trabajo.

Nunca llueve eternamente. Despierto. Oteo por la ventana y veo adoquines mojados, viento entre los árboles, el gris del agua sucia escapando del fregadero. De ese color es el cielo sobre Berlín, no de otro. Pongo un disco al azar, abro la lata del tabaco, preparo café, elijo una camisa. Los domingos todo el mundo suele estar con resaca o de intermedio. Pero yo no.

lunes, 15 de marzo de 2010

Preparando una escapada a Leipzig para visitar la tumba de Johann Sebastian Bach y la estatua de Leibnitz. Evidentemente le ragazze vienen conmigo. Lo de alquilar un coche lo encuentro una tontería cuando puedes pagar a un conductor que se dirija ahí, algo que sigue llevándose bastante dado el precio prohibitivo de los carburantes. Algunos ya me han dicho que con mis pintas cuidado con los neonazis, porque esos personajes que crecen como setas en los campos del este y están proliferando en una ciudad que como Salamanca o Perugia básicamente vive de la universidad y de poco cosa más, porque la gente está emigrando en masa al vertedero de Berlín o a los centros industriales del oeste como paliativo de una recesión que la gran mayoría dice no notar porque básicamente nunca notaron ninguna otra. El caso es que los peladillas me preocupan más bien poco, Leipzig es a día de hoy uno de los pocos sitios, si oolvidamos Polonia, donde pueda permitirme unas vacaciones realmente baratas y hacer algo de provecho.
Aunque sólo haya dormido tres horas y media me siento en plena forma y he pasado una agradable mañana escribiendo sobre vampiros y borrando la mitad de todo lo que he escrito después de descubrir que alguien ha publicado algo realmente bueno pero que por desgracia hace referencia a ciudades y períodos de los que también hablo, con lo que gran parte del trabajo hecho se ha ido al carajo en un abrir y cerrar de ojos y me recuerda que esto de la literatura es como los trenes o presentarse a una cita, hay que intentar no llegar tarde. El cabreo mayúsculo me ha dicho que hiciera una pausa y me he ido a la sala de fumadores del Wohnzimmer a ver un rato el parque por la ventana y a diseñar un nuevo croquis de toda la novela para solucionar el desastre si quiero mandar algo decente al concurso, porque el plazo termina dentro de tres días y si no hago estas cosas voy a quedarme toda la puta vida con la bandeja en la mano sonriéndole a un montón de gilipollas a los cuales tengo que agradecer que en mis escasos días libres no tenga ganas de ir a ningún sitio por asco a la gente en general a menos que sea para ver a alguna de las chicas o al gordo del videoclub. Y con eso me viene una de esas preguntas sin respuesta que a veces me pasan por la azotea, y es que todavía no me explico por qué en todas las ciudades hay siempre un barrio con un tío gordo llevando un videoclub.
Pongo alguno de esos viejos vinilos intentando olvidarme de todo y vuelvo manos a la obra. Leipzig espera.


Sobre Max Hansen, diré que lo primero y más importante, no confundirlo con el Max Hansen que fue oficial de las Waffen SS Standartenführer, que fue de los pocos que fue condecorado con una cruz de caballero por su valor extremo, sino que me refiero al otro Max Hansen, el tenor, un cantante de cabaret nacido en Dinamarca que en su época se lo conoció por "el pequeño Caruso", un carisma único subido al escenario del cabaret de los cómicos cada vez que interpretaba al camarero Leopoldo. Compartiría tablas con la que después sería la mítica Zarah Leander, máxima estrella de la UFA en cuanto Goebbels vio que no podría contar con la presencia de la Dietrich en las películas que pagaba su Ministerio de Propaganda, y en alguna ocasión también con la Garbo, el rostro más bello que alguna vez produjo el séptimo arte. Pero sería su canción "War'n Sie schon mal in mich verliebt?" lo que lo convertiría en un personaje de su época. En ella criticaba abiertamente al político Adolf Hitler cuando éste último se acercaba peligrosamente a la polémica victoria electoral que daría a los nazis las llaves del poder, insinuando de forma satírica la posible homosexualidad del líder nacionalsocialista, una broma que le obligaría a emigrar de país en país a medida que el III Reich iniciaba su continua expansión.

domingo, 14 de marzo de 2010

Realmente se trata de una auténtica locura. Hoy me he preguntado como siete veces cada dos minutos qué estoy haciendo en esta ciudad: Básicamente matarme a horas. Aprovecho los ratos libres para escribir una novela a ritmo de asalto mientras la caja toráxica empieza a combustionar y a llenarse de humo púrpura. Ayer quedé con la violencelista y hablamos del árbol. Estas son las cosas que me dicen que pese a que parezca todo lo contrario no me he equivocado al quedarme aquí. Cuando intenté dar marcha atrás vi que las naves estaban quemadas y que los vientos por la muerte de Ifigenia seguían soplando en dirección a Troya. No voy a lamentar algo que estoy viviendo como una apasionante aventura y con una intensidad que lo quema todo. La nieve ha vuelto a encontrarme a la salida del metro y el cielo era blanco como sólo lo puede ser en los frentes del norte. Al abrir el portal de mi casa me pareció oír el martillo de la fragua de otrora, como las historias que Gunnar me explica cuando estamos sentados en la mesa de la cocina mirando el patio interior, que creo que es uno de los lugares más depresivos del mundo cuando estás de resaca, porque el aire es limpio y tú te sientes sucio y por suerte existen los libros con esas apasionantes historias de gente que se entrega a la leyenda, blandiendo Notung o desafiando a los mismos dioses, intentando no ser arrojados en la escalada por las colinas, porque eso es lo que lo vuelve a todo en algo con sentido, en que todo lo que haces aquí lo haces con un sentimiento capaz de moverlo todo, y cuando pienso en esos mortales que aferrándose a las rocas le gritan a Odín con fuerza nosotros somos los hombres, no puedo evitar que una emoción recorra todo mi cuerpo, porque esa rebelión contra lo trágico es lo que siempre me da esperanza y hace que quiera seguir luchando por no ser aquello que quisieron que fuera, y que yo soy mi destino.


sábado, 13 de marzo de 2010

Muere el gran autor Miguel Delibes, alma mater de las letras castellanas

Finalmente la larga enfermedad que mantenía al genio postrado en un triste e inmerecido ostracismo acabó imponiéndose a su mermada fuerza de voluntad dejando a la tierra herida. La sombra del ciprés se alarga nuevamente, dejando partir esta vez al vallisotelano Miguel Delibes, autor de algunos de los pilares de la literatura española, escritor modélico para muchos, pero relegado de forma injusta en la sala de espera de los premios Nobel, transformado en un burdo galardón político más preocupado en hacer lo correcto que en reconocer la calidad humana de los textos: El vallisotelano que ocupaba modestamente el sillón "E" de la Real Academia, conreó las letras con una austeridad ejemplar, regalándonos entre muchas obras ese libro monumental llamado "Los santos inocentes", que algunos conocimos porque de niños estuvimos en el sitio donde Mario Camus realizaría la adaptación cinematográfica en 1984. Sólo puedo decir que me siento perplejo ante una noticia tan terrible. Todos los que usamos y apreciamos la lengua castellana somos deudores del trabajo de este hombre que quiso consagrarse por completo al arte de escribir. Hace mucho tiempo,recuerdo que un amigo me comentó que una vez a Delibes le hicieron una entrevista y que éste dijo que una vez, cuando era niño se sentó en un pupitre con un tintero y que cuando se dio cuenta ya era un viejo que no había dejado de escribir. Sé que su último gran éxito editorial fue El hereje, novela histórica de la que actualmente existe una ruta conmemorativa y que gustaba a mucha gente que no solía apreciar demasiado los libros, pero que en cambio veían en este un buen compañero de viaje. Me doy cuenta de que eso hizo mejor la vida de muchas personas, algunas incluso, que saben que siempre estoy por la labor de escribir, me dijeron que debería hacer algo como lo que hacía él, y creo que algunos de esos comentarios fueron lo que hicieron que me sumergiera todavía más en la historia, la próxima o la lejana, para empezar mi extraña y laberíntica andadura por los encorvados senderos de la prosa, algo que no ha dado sus frutos, pero sin embargo a día de hoy sigo considerándome tributario de este gran autor que se ha marxado seguramente considerando que su figura ya no era necesaria, porque como él dijo, la televisión ya ha substituído la figura del abuelo como contador de historias, pero todos sabemos que su fallecimiento es una pérdida catastrófica para el mundo de la cultura, porque su don era un bien ya escaso y debe servir como una lección para los que intenten ser ciudadanos de la república de las letras, que es la única que no tiene patria y pertenece a todos. Miguel Delibes ingresa a los 89 años de edad en el panteón de los Hombres Ilustres sabiendo que como a todos los muertos le caerán los elogios que no se recibieron en vida, porque los vivos son siempre banales hasta que se van y ya daba su vida por vivida. Como epitafio deja un irónico "Ojalá Cristo se acuerde de lo que prometió" y se despide dando un fastuoso legado en forma de algunas de las mejores páginas de los últimos tiempos para el que desee disponer de él.


viernes, 12 de marzo de 2010

Los Comedian Harmonists.Primeras estrellas mediáticas de la Alemania de entreguerras.

martes, 9 de marzo de 2010

"La música es la voz de los que no tienen voz, es la voz por la que se expresan los muertos y los que no han nacido, es la expresión de un misterio no sólo humano." Monsieur de Sainte-Colombe

lunes, 8 de marzo de 2010

Deberíamos cerrar los párpados con una sonrisa

Pese haber terminado 1937 a veces me parece estar todavía bailando algo lisérgico en el centro del ojo del volcán. Vivir esas mismas calles en las que se trastocó a Europa es un placer morboso que me dice que el tiempo lo destruye todo. Porque en cada cruce vemos la cicatriz en la retina de Murnau, el frío diseño simétrico de la Bauhaus en busca de una luz imposible, el aire muerto por el tránsito de aviones, los cuales desplazan puentes ficticios sobre el cielo que se alza sobre la tristeza del Spree. La sinfonía de una ciudad es su propia vida, su ritmo, la cadencia de su lento andar plantándole cara a la existencia misma, un andar lento cuando uno se gira sobre sus pasos y se da cuenta de la grandeza de sus vidas anónimas, de la corpulencia de los alter egos, la majestuosidad de algunos de los personajes que la moran y le hacen la corte a veces con el alma, otras con afectada vulgaridad... un caminar que son versos que se amontonan como montañas de libros en llamas, como los telegramas sin respuesta o las colas en aquellos absurdos puestos de control.
Reír con Piscator, emocionarse con Brecht, bromear con Kästner, enfadarse como Grass. Puede que se trate también de eso. Recorro la mirada sobre el álbum de fotos que llamo mi propio pentatlón en tan poco tiempo, escucho los discos con cierta ironía a la vuelta del trabajo mientras abro una vez más la ventana y dejo pasar el frío del amanecer, pesado, cortante marcial...
Aquí estamos, otra vez aquí, un mágico momento cerrando el círculo y siguiendo el párrafo. Alguien me dijo que para ser escritor había que mutilarse el hígado como Dylan Thomas, dejar que se pudrieran los pulmones como Proust, llevar boa y anillo episcopal como un moderno maldito, recordando que también existe el spleen en Berlín. Pero pienso que eso queda muy bien, pero por desgracia, sólo queda bien. De ahí a estar a mitad del camino del verdadero escritor hay un auténtico abismo y más bien es la bella mentira de aquellos están metidos en el fondo del mismo lamentando un de profundis clamavi ad te.
Viejas fotos y los ojos que miran se llevaron el secreto a la tumba: no dicen nombres ni lo que amaron, ni siquiera se sabe si fueron felices. A veces ves arrogancia, otras algo parecido a la fragilidad, pero siempre vanitas, como en el cuadro de la vela, la calavera y la mujer embarazada. Sigues ahí y sigue haciéndose de día, los bolsillos llenos de un dinero que volará como los copos de nieve, los zapatos sucios a un lado del pasillo, el batín rojo pidiéndote que te olvides de todo lo que hayas visto, y las fotos fueron un día el ojo de la cámara, las fotos están ahí recogiendo algo que pasó desapercibido, toda esa belleza fugitiva que en su momento no pudimos apreciar, ahora presa en el marco y ese soy yo, el observador con media retina y todavía demasiadas hojas en blanco intentando ponerle un nombre al capítulo.
De las dos fotos me quedo con la primera. La segunda es historia. Ya la conocemos. La primera es la historia de esa chica, o la del auto. En la primera hay sueños o un pasado que volver a inventar con las manchas que elijamos, en la segunda el hierro, todo lo que ya sabemos y todo lo que después termina en una fachada pintada con letras enormes bonjour tristesse. Empiezo otra semana pudiendo elegir entre meterme en la cama después del trabajo o dar un paseo entre la pálida nieve. El aire es frío y suena Bach. Pienso que la música es uno de los mayores regalos para el hombre porque no creo que se encuentre entre sus logros, creo que la música es algo que nos recuerda que las personas no están solas, la música nos habla directamente a nosotros y nos dice de todo corazón que en el mundo existen cosas realmente hermosas, pero que debemos ser fuertes si queremos llegar a verlas y poder mirarlas en toda su belleza, o de lo contrario sólo nos las encontraremos un tiempo después, siempre después, cuando queden retenidas como un hechizo inexplicable en una imagen un poco perdida, en colores de un mundo extraño, jamás vivido aunque nos sucediera.
La Pasión según San Juan: Compuesta tres siglos antes y la escucharé otra vez mañana.

sábado, 6 de marzo de 2010

La carta que Rogers Waters con su asquerosa sinceridad ha escrito a un amigo de Chile me ha llegado al estómago. Muy cínico y a la vez tremendamente realista. Después de Haití ha empezado un nuevo circo, pero algunos por suerte tienen muy claro el porqué.
En cuanto a la carta escrita por la señora O'Connor acerca de los escándalos sexuales en el Vaticano, poco voy a comentar: Benedicto XVI tiene muy claro que va a ser un reformador de los intestinos de la Iglesia católica, pero pese los contínuos casos de abusos de menores en distintas diócesis que en estos últimos tiempos han salido a la luz, parecía todavía más preocupado en tocar el piano hasta que finalmente se alzaron voces destapando lo que también hizo su hermano carnal con algunos de los chicos del coro de Ratisbona. Si tenemos en cuenta que en estos momentos el Papado es la monarquía más antigua de la historia y una de las más influyentes en la moral del mundo, la noticia no es pura bagatela: El posicionamiento de la Iglesia es muy contrario al comportamiento de los que ejercen su ministerio y pese a una condena nominal, no se está viendo que se haga demasiado ante hechos tan graves.
En cuanto al dato de que China es el país con más esperantistas y teniendo en cuenta del favor que esta lengua goza a día de hoy por parte de la disctadura de este país (ejercida sobre una de las mayores capas de población del planeta), nos hace pensar que el proyecto de una lengua común de origen neutro sumado al autóctono de cada región, no es tan estúpido como algunos decían. Si finalmente el mundo anglófilo empieza a declinar por el poco peso de su área económica, habrá que pensar en empezar a desempolvar esos curiosos manuales de gramática inventada en su día por un oftalmólogo del siglo XIX, porque ser conocedores de un lenguaje sencillo, directo y universal, puede ser algo mejor que peor. Algo a tener en cuenta.
En cuanto al hecho de que Alemania no quiere auxiliar la economía quebrada de Grecia, recordarles a todos los que critican la postura de Berlín que la Canciller ha dicho que lo que su país piensa hacer es ayudar a luchar contra los especuladores, es decir, a encontrar responsables y en recuperar algo que se ha robado, pero que no piensan meter dinero en ningún agujero sin fondo, lo cual veo bien, sabiendo que detrás de Grecia viene España, país de pelotazos y de gente que se ha enriquecido, gente que ahora mismo sigue haciendo negocio con ese dinero que también falta y que va directamente a la especulación en el sector de la alimentación, algo todavía más peligroso que jugar con el ladrillo. Porque el reventón de la nueva burbuja que se está formando puede ser aún peor que el de este bienio.

Las noticias? No me gustan, la verdad, pero nunca han dejado de interesarme.
Como siempre la hipocresía de cuanto más lejos mejor. Pero el día que éstas llaman a la puerta y te pringan entonces es demasiado tarde.

viernes, 5 de marzo de 2010

Las seis de la mañana y parece que aunque amanezca seguiré rodeado de vampiros. Llevo horas leyendo sobre ellos, horas escribiendo en mi cuaderno, horas pasando a las hojas de dibujo secando el tintero que me regalaron, largos ratos en el ordenador. La nieve ha vuelto y el frío se adueña una vez más de todo aquí en mi habitación, incluso del ritmo de los párrafos. Pienso en porqué las cosas están así y miro el reloj de agujas. Sé que ya no voy bien de tiempo. Intento conservar la calma recordando haber leído que Umberto Eco se pasó un año dibujando laberintos antes de escribir una sóla línea de "El nombre de la rosa". En realidad era incapaz de hablar de algo que todavía no había recorrido. Pero una vez tuvo clara la ruta lo hizo con la precisión de un maestro, como si se tratara del Dédalo que esbozó las encrucijadas de la posmodernidad, demostrando que lo que hubo en el pasado se ve en el presente y que el futuro no era algo tan difuso, sino que nos precipitábamos hacia una segunda edad media.

Con estos nuevos bebedores de sangre sólo puedo compartir su vértigo ante los ciclos de la historia: desde los caldeos a los primeros puentes de hierro y de nuevo atrás para entender lo que ocurre, otra época y después un desenlace que tan sólo es parcial. Los linajes se suceden heredando los males pasados, como en la tragedia griega, la existencia se encierra en una fración y en lo infinito de la eternidad.

Mi sueño fue siempre darle una sensualidad a los tiempos estériles, una épica a los ciclos más bajos, sombras a las épocas doradas, una desmitificación de lo grande y una exaltación de lo olvidado. Esta historia está hecha de muchas, y éstas a su vez se despliegan, se ramifican, se bifurcan, crecen... es muy fácil perderse a mitad de camino.

Ahí estoy, otro miércoles con el tablero de ajedrez. Juego con Liang rodeado de vampiros susurrándome lo que debo hacer. Tengo la sensación de haber abierto la caja de Pandora. Las fuerzas maléficas buscan un homenaje y yo quiero un premio a mi vanidad. Estoy pegado a ellos y se turnan para hacerme compañía: Cada vez que abro un libro pienso en ellos.
Si por casualidad me encuentro ante un cartel publicitario, veo a alguna de las protagonistas. En cuanto a la ropa, cada vez que la guardo encima de los estantes me pregunto qué es lo que se pondrían. Al tirar la basura, la persona que se aleja del patio con paso firme lo hace como uno de esos seres, la vecina que cierra la cortina de enfrente es como la mantis que devora a los amantes, los balcones de hierro de la fachada de enfrente en realidad las jaulas colgantes que penden vacías, y la nieve oculta crímenes que el viento esparce. La vela se enciende y yo cierro también la cortina. Es como si empezara la fiebre y las palabras fueran sombríos dictados que terminana con muertes por una epidemia.
Cuando me preguntan porqué me siento tan poco orgulloso de España, basta sólo mirar lo que algunas de sus mentes más abiertas pensaban sobre mi país. Enternecedor.


"Comprendo que los resucitadores del catalán literario consigan su objeto dentro de la poesía, porque la poesía vive perfectamente en los idiomas ingenuos y sin cultivo, casi mejor que en los muy trabajados; pero querer hacer en catalán la novela contemporanea, que requiere una dicción extremadamente rica i flexible, me parece absurdo".
Benito Pérez Galdós. - Hombre que cagó muchísimas novelas realistas pero también capaz de decir cosas bastante fantasiosas. Salía en los billetes.

"Los catalanes han tenido la habilidad de lanzar el sambenito de judíos a los demás españoles, cuando precisamente los judíos son ellos. (...) El aspecto, las aptitudes, la classe de arte que se hace en Cataluña; todo tiene carácter marcadamente semita."
Pío Baroja. - Un tipo bastante gruñón.

"Los catalanes no se contentarán con publicar sus libros en catalán, lo que es enteramente justo, sino que en una nueva etapa, cuando llegue, si es que llega, la democracia, querrán que toda la enseñanza en Cataluña se dé en catalán, y el castellano quede completamente desplazado, y se estudie solo como un idioma más, como el francés. A esa desmembración lingüística me opondré siempre, como se opusieron Unamuno y Ortega en el Parlamento de la República".
Vicente Aleixandre. - Premio Nobel de Literatura. Por lo que dice era capaz de seguir pensando algo tan rancio como lo que a veces parece que pensaban Ortega y Unamuno en la intimidad (o decían en público cuando no estaban en Barcelona).


"Creo que vascos y catalanes ya no se dedican a otra cosa en este mundo sino a andar como perdigueros o pachones con las narices día y noche en la entrepierna del pantalón de propios y extraños: se han ejercitado hasta tal punto en tales olfateos que son capaces de conocer hasta un dieciseisavo de sangre..."
Rafael Sánchez Ferlosio. - Su padre era corresponsal del ABC. Todo lo malo se pega.

"En tanto en Cataluña quedase un solo catalán, y piedras en los campos desiertos, hemos de tener enemigos y guerra".
Francisco Quevedo. - Este tenía problemas con la bebida.


Locos que defiendieron la identidad de Cataluña porque son muy buena gente o no les importa caer mal a media península ibérica:


"Los catalanes no solo no debéis renunciar a vuestras peculiaridades, a esta nacionalidad catalana que tanto estimo y estimamos todos, sino que también entre todos la hemos de fortalecer."
Príncipe Felipe de Borbón y de Grecia. - Sí, el que salía en la portada de El Jueves. Sin embargo se olvidó de que él es el Príncipe de Girona, es decir, que tampoco debería renunciar a sus peculiaridades.


"Cataluña puede prescindir del universo entero y sus vecinos no pueden prescindir de ella."
Voltaire. - Voltaire fue simplemente Voltaire.